Antes y después de una cirugía de reducción mamaria

Caso de Reducción Mamaria: 890 gramos menos en cada pecho

Antes y después de una cirugía de reducción mamaria

Reducción mamaria: menos peso, más bienestar

Hoy comparto un caso de reducción mamaria en el que retiramos 890 gramos de cada mama. Este tipo de cirugía no es solo una cuestión estética: en la mayoría de pacientes, el cambio más importante es cómo mejora su día a día.

Muchas mujeres llegan a consulta por molestias que se repiten desde hace años: dificultad para vestirse, incomodidad al hacer deporte y, sobre todo, dolor de espalda. Tras la intervención, la sensación habitual es de alivio y ligereza, con una mejora clara en la movilidad y en la calidad de vida.

¿Por qué mejora el dolor de espalda?

Es importante entender que la mejoría no se debe únicamente a “quitar peso”. Hay un factor igual o incluso más relevante: corregir el descolgamiento y recolocar el pecho en una posición más adecuada sobre el tórax.

Cuando el pecho está muy caído, cambia el punto de gravedad y el cuerpo compensa adoptando posturas que, con el tiempo, generan tensión y dolor. Al elevar y reposicionar la mama, mejora la postura y disminuyen esas molestias. Por eso, incluso en reducciones pequeñas, si existe una caída marcada, muchas pacientes notan una mejora significativa.

Resultado: forma más juvenil

Además de la reducción, en este caso conseguimos mantener un buen volumen en el polo superior, lo que aporta un resultado con formas más juveniles y un contorno más armónico.

Gracias a nuestra paciente por permitirnos compartir su resultado y ayudar a explicar de forma clara en qué consisten estos procedimientos y qué beneficios reales pueden aportar.