Caso de Lobuloplastia
Los lóbulos rasgados aparecen cuando el orificio del pendiente se va dilatando con el tiempo o, en algunos casos, llega a romperse por completo. El resultado es una hendidura en el lóbulo que hace que el pendiente quede mal sujeto o directamente impida volver a usar pendientes con normalidad.
¿Cómo se corrige?
La reparación del lóbulo es un procedimiento rápido y sencillo, que realizamos en consulta con anestesia local. Durante la intervención:
cerramos el orificio antiguo y reconstruimos el borde del lóbulo
dejamos la zona protegida con tiritas discretas mientras cicatriza
¿Y después?
Una vez la herida está bien cicatrizada, podemos recolocar un nuevo orificio para el pendiente en una posición estratégica:
- Junto a la cicatriz, para que quede lo más disimulada posible
- Pero fuera de la propia cicatriz, para reducir el riesgo de que se vuelva a rasgar con facilidad
Si quieres volver a lucir pendientes este verano, puedes solicitar una consulta a través de nuestra web y te explicaremos el proceso de forma personalizada.