Caso de Blefaroplastia en mujer
La zona de los ojos es una de las primeras en reflejar el paso del tiempo. En este caso, la paciente acudió a consulta porque sentía que su mirada se veía apagada y cansada, incluso cuando descansaba bien. Para mejorarla, realizamos un rejuvenecimiento de la mirada mediante blefaroplastia, buscando un resultado limpio, natural y sin cambiar la expresión.
¿Qué hicimos en la intervención?
El objetivo fue “abrir” la mirada y suavizar los signos típicos de envejecimiento periocular con varios gestos quirúrgicos.
- Eliminamos los pliegues y exceso de piel en el párpado superior, que daba un aspecto más pesado.
- Corregimos las bolsas de grasa de los párpados inferiores, responsables de una mirada más cansada.
- Mejoramos la laxitud del párpado inferior, acompañado de un borrado del surco lagrimal para suavizar el hundimiento y las transiciones.
- Búscamos una transición párpado–mejilla más armónica, clave para que el resultado se vea natural.
Con esta técnica conseguimos pasar de una mirada “apagada” a una mirada más despejada, limpia y descansada, manteniendo la naturalidad y respetando la expresión de la paciente.