Caso de armonización facial sin cirugía
En este caso, la paciente buscaba una armonización facial sin cirugía para mejorar el contorno de la zona de las ojeras, suavizar los surcos nasogenianos y dar un toque de mejora a los labios, manteniendo siempre un resultado natural y poco invasivo.
Para conseguirlo, planteamos un tratamiento combinado, adaptado a lo que realmente necesitaba su rostro.
1) Ácido hialurónico en tercio medio facial
Lo primero fue trabajar el tercio medio (zona de pómulo y mejilla) con una volumización sutil con ácido hialurónico.
¿Por qué ahí? Porque muchas veces el surco nasogeniano y la sensación de “ojera marcada” no se deben solo a la piel, sino a la pérdida de soporte y a la deflación del tejido graso en esa zona. Al recuperar ese soporte:
- El surco nasogeniano se ve menos prominente
- La transición párpado–mejilla queda más armónica
- Y se reduce visualmente la profundidad de la ojera
2) Labio superior: corrección y suavizado
Después realizamos un relleno muy discreto en el labio superior, con dos objetivos concretos:
- suavizar las arrugas del llamado “código de barras”
- corregir una asimetría en el arco de cupido
No buscábamos un labio exagerado, sino más equilibrado y con mejor definición.
3) Labio inferior: hidratación y un extra de volumen
Por último, tratamos el labio inferior para aportar hidratación y un pequeño ajuste de volumen que ayudara a mejorar la proporción y el aspecto general de la zona.
Cuando “poco” es mucho
Este tipo de tratamientos demuestran algo que vemos a diario: pequeños cambios bien colocados pueden generar una mejora muy visible. Son procedimientos rápidos, poco invasivos y, sobre todo, personalizables según las necesidades y circunstancias de cada paciente.
Si te gustaría mejorar estas zonas sin cirugía, puedes venir a consulta y valoraremos tu caso para explicarte qué opción se adapta mejor a ti.