Reconstrucción mamaria

La reconstrucción mamaria es parte fundamental del tratamiento del cáncer de mama. Sus objetivos son:

  • Recrear una mama de aspecto natural, incluyendo la areola y el pezón.

  • Eliminar la necesidad de utilizar prótesis externas de relleno permitiendo usar prendas de vestir que no serían posibles sin reconstrucción (bañadores, escotes, etc.).

  •  Rellenar el hueco y la deformidad que pueda quedar en el tórax.

  • Restaurar la imagen corporal y mejorar la calidad de vida de la paciente.

 

Sin embargo, el mayor beneficio de la reconstrucción mamaria es su contribución a cerrar y superar todas las heridas abiertas por la cirugía oncológica y los tratamientos complementarios, tanto desde un enfoque físico como mental y en último término, recuperar la autoestima y devolver a la paciente a la situación social y personal que tenía antes del trance del diagnóstico de la enfermedad.

En nuestra Unidad tenemos una dilatada experiencia en reconstrucción mamaria como resultado de años de trabajo en este campo. El dominio de todas los opciones reconstructivas disponibles unido a la incorporación de los últimos avances y a la constante actualización nos permiten ofrecer el mejor tratamiento individualizado en cada caso.

Reconstrucción con implantes: El fundamento de esta técnica es el uso de implantes compuestos de polímeros sintéticos de silicona colocados bajo la piel y el músculo pectoral para recrear la forma de la mama. La técnica consiste en la colocación de un expansor tisular en un primer tiempo quirúrgico con el fin de obtener piel suplementaria, del mismo color y textura que la piel de la mama mediante rellenos progresivos con suero. En una segunda intervención se sustituye este expansor por una prótesis.

Reconstrucción con tejidos autólogos: Utilizan transferencia de tejidos del mismo paciente basados en patrones circulatorios conocidos, denominados colgajos, a la zona anterior del tórax, moldeándolos para que adopten forma de mama. Están descritas varias zonas donantes en el cuerpo humano útiles en reconstrucción mamaria. Entre las opciones más habitualmente utilizadas están el colgajo músculo cutáneo de dorsal ancho, que emplea tejido de la espalda transpuesto a la pared anterior del tórax y el Colgajo DIEP (Deep inferior epigastric perforator), que reconstruye la mama a partir de la piel y el tejido adiposo redundante de la zona inferior del abdomen.



Lipotransferencia: El tejido adiposo es extraído mediante una liposucción del abdomen, los flancos, la cara interna de los muslos o la zona trocantérea y tras su procesado mediante centrifugado en el quirófano se hace un “sembrado” en la zona receptora. Sus aplicaciones en reconstrucción mamaria más habituales son las siguientes:


  • Reconstrucción de defectos parciales como en tumorectomías y corrección de alteraciones del contorno de colgajos e implantes.

  • Como método para aportar el volumen que falta en reconstrucciones con colgajos e implantes.

  • Mejoría de la cobertura de prótesis mamarias de forma previa o posterior a su implantación.

Reconstrucción del complejo areola pezón: La reconstrucción del complejo areola-pezón (CAP) crea un efecto óptico que permite que el montículo reconstruido adquiera el aspecto de una mama. Uno de los aspectos más importantes a considerar es el tamaño del CAP contralateral, ya que la simetría es uno de los aspectos más valorados por las pacientes. Los métodos para la recreación de la areola van desde un simple tatuaje hasta técnicas que involucran la toma de un injerto de piel total, habitualmente extraído de la zona de la ingle. Con respecto a la reconstrucción del pezón, se han propuesto diferentes opciones como el cartílago auricular para crear un relieve subcutáneo, tatuaje con sombras para simular proyección, porciones del pezón contralateral a modo de injerto, aunque sin duda las que gozan de mayor popularidad son los colgajos locales

¿Tienes alguna duda? Contacta con nosotros